Sistemas de identificación digital en el voto electrónico y en línea

La expansión del voto digital está dando lugar a importantes avances tecnológicos. Estos incluyen el uso de la tecnología blockchain y algoritmos avanzados de encriptación para garantizar la inalterabilidad y la seguridad de la votación. Además, se están desarrollando nuevos modelos de verificación de la identidad, como la biometría, las contraseñas de un solo uso (OTP) y las credenciales eGov, para mejorar la seguridad y simplificar la experiencia del usuario en los sistemas de voto electrónico.

La fuerte expansión del uso del voto digital ha dado un nuevo impulso a los desarrollos tecnológicos en este ámbito. Cuestiones como la inmutabilidad, la falta de ambigüedad y el secreto del voto son características comunes en muchos ámbitos, pero encuentran su exasperación en la delicada expresión de los votos.

Identificación digital: nuevos modelos de verificación de la identidad

Como también indicó el Consejo Europeo, además de las peculiaridades tecnológicas existen cuestiones de transparencia y verificabilidad de las soluciones adoptadas.

En este contexto, por ejemplo, se está analizando la aplicación de tecnologías blockchain en diversas partes del proceso global y de algoritmos de encriptación cada vez más sofisticados.

Otro factor decisivo está y estará relacionado con las cuestiones de autenticación digital con nuevos modelos de verificación de identidad.

Los consumidores de hoy en día son cada vez más navegantes y adictos a la tecnología y esperan experiencias digitales mejores, más cómodas y más rápidas, combinadas con una mayor seguridad. Por tanto, mejorar las prácticas de autenticación no sólo es posible, sino que se está convirtiendo en una necesidad. El camino a seguir apunta hacia la autenticación basada en estándares con sistemas criptográficos seguros para mantener la información de inicio de sesión segura y privada, al tiempo que se ofrece una experiencia de usuario sencilla.

Entre las principales tecnologías de autenticación sin contraseña que ya están en la hoja de ruta de futuras implantaciones, podemos mencionar: la biometría, la contraseña de un solo uso, las credenciales eGov. Veámoslas una a una.

Biometría

Los teléfonos inteligentes son cada vez más avanzados tecnológicamente y están equipados con cámaras y modelos de aprendizaje automático para el reconocimiento facial y el escaneado de documentos. De hecho, ahora pueden utilizarse para reconocer personas a distancia y a gran escala. En un futuro próximo, los usuarios podrán hacer una foto de su cara y sus documentos y la aplicación comparará las imágenes automáticamente sin necesidad de contraseña.

Siguiendo en el campo de la biometría, cada vez se presta más atención a la tecnología de reconocimiento de voz como elemento de autenticación: cada vez será más natural no sólo interactuar con diversos dispositivos a través de la voz, sino sobre todo utilizarla como elemento de reconocimiento.

OTP – One Time Password

La One Time Password (OTP) – contraseña de un solo uso – es técnicamente una cadena aleatoria de caracteres alfanuméricos que es generada por un sistema de autenticación.

Es uno de los métodos más extendidos en los procesos de registro y autenticación, garantizando altos estándares de seguridad y resolviendo los problemas asociados al uso de contraseñas tradicionales, ya que es resistente a los replay-attacks, es decir, aquellas acciones llevadas a cabo por individuos u organizaciones contra sistemas informáticos, infraestructuras, redes informáticas y/o dispositivos electrónicos con el objetivo de hacerse con una credencial de autenticación, comunicada por un host a otro, para utilizarla posteriormente simulando la identidad del usuario.

El código OTP, ampliamente utilizado también por Eligo como factor de autenticación asociado a otros elementos, se convertirá con el tiempo en una de las principales tecnologías de reconocimiento y autenticación.

Credenciales eGov

Otro modelo de identidad digital fiable que se extenderá ampliamente son las credenciales eGov, los modelos de identidad digital desarrollados por organismos gubernamentales caracterizados por un alto nivel de seguridad y utilizados para acceder a los servicios públicos. Entre ellos figuran el SPID (Sistema Público de Identidad Digital), la CIE (Carta de Identidad Electrónica) y la CNS (Carta Nacional de Servicios), que tanto los ciudadanos como los proveedores de servicios utilizan y explotan cada vez más.

Así pues, el desarrollo tecnológico dará lugar a nuevos modelos de identidad digital y será un motor para la creación de sistemas de reconocimiento seguros, conformes a la normativa y atentos a la experiencia del usuario. Los nuevos sistemas de reconocimiento y autenticación asociados e integrados en las plataformas de votación digital conducirán finalmente a sistemas de votación más eficaces y precisos, capaces de adaptarse a circunstancias cambiantes y evolutivas.