No sólo elecciones municipales: de los presupuestos participativos a las juntas vecinales con voto electrónico y en línea

Las elecciones municipales son cruciales para la democracia local, pero también existen herramientas como los presupuestos participativos y las juntas vecinales para implicar activamente a los ciudadanos en la gestión pública. El uso del voto electrónico para estas herramientas puede aumentar la eficacia, accesibilidad y transparencia del proceso, permitiendo a los ciudadanos participar a distancia.

Las elecciones municipales son un momento fundamental en la vida democrática de una comunidad local, pero la participación ciudadana no se detiene en este único paso. De hecho, existen otras dos herramientas importantes que implican activamente a los ciudadanos en la gestión de los asuntos públicos y en la definición de las prioridades del territorio: los presupuestos participativos y las juntas vecinales.

Presupuestos participativos: ciudadanía y fijación de prioridades

Los Presupuestos Participativos son una herramienta democrática que permite a los ciudadanos participar activamente en la definición de las prioridades de gasto del municipio. Gracias a esta herramienta, los ciudadanos pueden proponer proyectos de interés colectivo y votar para decidir cuáles de estos proyectos deben financiarse con los recursos públicos disponibles. De esta forma, el Presupuesto Participativo fomenta una mayor transparencia y participación activa de los ciudadanos en la gestión de los recursos públicos, ayudando a construir un sistema de toma de decisiones más cercano a las necesidades reales de la comunidad local.

La administración municipal promueve activamente la participación ciudadana en los Presupuestos Participativos, reconociéndolos como una herramienta fundamental para la construcción de una comunidad más inclusiva y participativa.

Consejos de barrio: representación y participación de la ciudadanía

Los consejos de barrio son órganos de representación y participación de la ciudadanía a nivel local. Están compuestos por representantes de asociaciones, comités y ciudadanos individuales elegidos por sufragio universal directo y se encargan de recoger las necesidades, propuestas y sugerencias de la administración municipal, ayudando a identificar las prioridades de actuación en las distintas áreas del territorio. Además, los consejos o comités de barrio fomentan el diálogo entre las instituciones y los ciudadanos y representan una herramienta importante para construir una comunidad local activa, implicada y colaboradora.

Testimonio del Ayuntamiento de Mazara del Vallo

Voto electrónico y en línea para los presupuestos participativos y las juntas vecinales

La adopción del voto digital para instrumentos participativos como los Presupuestos Participativos y los Consejos de Barrio es un paso importante hacia una gobernanza más transparente y democrática del proceso de votación.

Gracias al uso del voto electrónico y en línea, el proceso de recogida de propuestas y/o proyectos y de votación puede ser gestionado digitalmente y de forma ágil desde una única interfaz por los administradores del sistema, mientras que los votantes con derecho a voto pueden expresar sus preferencias de forma más cómoda y segura a distancia (por ejemplo, desde su ordenador, smartphone o tableta) sin tener necesariamente que desplazarse físicamente al lugar de votación.

La digitalización del proceso de votación fomenta así una mayor participación de los residentes, lo que implica una agilización de los procedimientos de creación y configuración de las votaciones. Además, en comparación con el voto presencial y en papel, el voto digital garantiza los resultados en tiempo real, sin tener que esperar días para el recuento manual de la votación final.

De este modo, las decisiones que se tomen serán más rápidas y oportunas, y una votación inmediata podría garantizar una mayor eficacia y rapidez en el tratamiento de los resultados de la votación y el establecimiento de las prioridades de gasto.

Para hacer frente a estos retos, sin embargo, se requieren plataformas que se adhieran a las medidas de seguridad adecuadas, como el uso de encriptación y protocolos avanzados y la protección de los datos de los ciudadanos, proporcionando la certeza de un voto secreto y anónimo.

¿Cómo pueden participar los ciudadanos que no tienen acceso a internet o no están acostumbrados a utilizar las tecnologías digitales?

Es importante recordar que no todos los ciudadanos tienen acceso a internet o están acostumbrados a utilizar las tecnologías digitales. Por este motivo, es necesario adoptar un enfoque integrador y garantizar que todos los ciudadanos tengan la oportunidad de participar en el proceso de elaboración de los presupuestos participativos y en las elecciones de las Juntas Vecinales, independientemente de sus competencias digitales.

Hay varias soluciones para implicar a los ciudadanos que no están familiarizados con la tecnología. Por ejemplo, se pueden organizar reuniones y asambleas públicas en las que los ciudadanos puedan expresar sus opiniones y prioridades. Otra posibilidad es implicar a las asociaciones de vecinos para fomentar la alfabetización digital de los ciudadanos y promover su participación activa en la vida pública, facilitándoles información y apoyo en los nuevos procesos de votación.

Por último, es posible adoptar un enfoque multimodal y organizar votaciones híbridas, ya sea a distancia o estableciendo puntos de votación en el territorio, con voluntarios que ayuden a las personas menos alfabetizadas digitalmente a emitir su voto, como en el caso del municipio de Reggio Emilia.

La importancia del debate público y la participación ciudadana activa

En conclusión, el uso de una plataforma de votación electrónica y en línea ofrece múltiples ventajas para agilizar y acelerar los procesos de toma de decisiones, aumentar la accesibilidad, la transparencia y el carácter democrático del proceso de participación y simplificar el proceso de recogida y recuento de votos. No obstante, es importante subrayar que una plataforma de votación digital no sustituye a las reuniones, sino que puede utilizarse como herramienta complementaria para ampliar el ejercicio del derecho de voto.