La votación tiene lugar principalmente mediante papeletas y urnas, en presencia de representantes electorales. Sin embargo, en los últimos años, el voto por internet se ha hecho cada vez más popular en organismos públicos y privados, ofreciendo a los electores una alternativa cómoda y accesible a los sistemas tradicionales.
Pero, ¿cuál es la diferencia entre el voto presencial en papel y el voto por Internet? Veamos las diferencias entre estos dos métodos de votación desde la perspectiva del ahorro y la sostenibilidad.
Voto en papel
El voto presencial en papel requiere la impresión de una gran cantidad de papeletas, que a menudo se eliminan de forma insostenible. Además, la preparación y gestión del voto reglamentario requiere un gran esfuerzo logístico y la presencia de representantes electorales en los colegios electorales o puntos de votación. Este proceso es ciertamente oneroso e implica el despliegue de muchos recursos, tanto humanos como financieros.
Voto en línea
Por otro lado, la votación en línea sólo requiere una conexión a Internet y un dispositivo como un ordenador o un smartphone; esto reduce en gran medida la cantidad de papel utilizado, el consumo de energía y la reducción de emisiones de CO2 debidas a los traslados a los colegios electorales, a menudo desplazados.
Además, el voto en línea puede gestionarse de forma centralizada desde una única plataforma, lo que agiliza y simplifica todo el proceso de votación, la puesta en marcha del acto electoral, especialmente para los administradores. La conveniencia del voto por Internet es, pues, indiscutible, ya que no obliga a acudir a un colegio electoral y los electores con derecho a voto pueden emitir su voto sin tener que desplazarse ni esperar horas a que llegue su turno.
Proceso de digitalización
Conscientes de estas ventajas, muchas organizaciones se han embarcado en un proceso de digitalización de sus votaciones y asambleas, encontrando un importante ahorro en tiempo de preparación y gestión, una reducción significativa de costes y recursos relacionados con el acto electoral/asamblea, pero sobre todo una simplificación en la gestión antes, durante y después del acto electoral garantizando la máxima seguridad y legalidad de la votación.
Gracias a las experiencias y comentarios de los clientes de Eligo, hemos calculado el ahorro de tiempo y costes de una votación en línea frente a una votación presencial en papel para elecciones de 200, 500 y más de 1000 votantes, centrándonos en los días previstos antes, durante y después de la votación, el coste del personal implicado y las partidas de costes como el franqueo para las comunicaciones a los votantes y la impresión de papeletas.
He aquí los resultados de la comparación entre el voto presencial en papel y (sólo) el voto en línea:
| Voto en papel | 200 votantes | 500 votantes | 1000 votantes |
| N. Días dedicados a la gestión de todas las fases previas, durante y posteriores a la votación | 11 | 13 | 25 |
| Gastos de personal | 2.750 € | 3.250 € | 6.250 € |
| Gastos de manutención (impresión de papeletas, franqueo, alquiler de salas…) | 2.084 € | 3.906 € | 10.630 € |
| Total | 4.834 € | 7.156 € | 16.880 € |
| Votación en línea | 200 votantes | 500 votantes | 1000 votantes |
| N. Días dedicados a la gestión de todas las fases a través de Eligo | 2 | 3 | 4 |
| Coste de personal | 500 € | 750 € | 1000 € |
| Coste licencia software Eligo | 306 € | 493 € | 770 € |
| Total | 806 € | 1.243 € | 1.770 € |
N.B. A través de una plataforma de votación electrónica y en línea sigue siendo posible celebrar votaciones y asambleas presenciales o híbridas. Lo que cambia es la digitalización de todo el proceso electoral y la expresión del voto de los electores elegibles a través de sus propios dispositivos o de dispositivos proporcionados por la organización.