El reto de las votaciones de Accredia
Durante la pandemia, Accredia, el único organismo nacional de acreditación designado por el gobierno italiano, se enfrentó a un reto importante. Con las restricciones asociadas a la pandemia, no fue posible celebrar las tradicionales reuniones en persona. Sin embargo, Accredia tenía la importante necesidad de continuar su proceso interno de toma de decisiones sin interrupciones.
El objetivo de Accredia era claro: encontrar una solución para digitalizar todo el proceso de constitución de una asamblea, incluida la gestión de las votaciones sobre los distintos puntos del orden del día, la generación de informes instantáneos y la firma digital de los resultados. Además, Accredia quería integrar este proceso con una solución de videoconferencia para facilitar la participación de los miembros.
La solución
Para hacer frente a este reto, Accredia recurrió a Eligo. La flexibilidad de la plataforma Eligo, combinada con el apoyo experto del equipo, fue clave para la decisión de Accredia.
Después de un período de orientación e incorporación, con sesiones de formación para garantizar que la plataforma de votación en línea se adoptara sin problemas, Accredia comprobó lo fácil que era utilizar el producto para todos los votantes. Esta solución supuso un importante ahorro de tiempo, recursos y presupuesto en comparación con los sistemas tradicionales.
Gracias a las applicaciones para votar, los miembros de Accredia pudieron emitir su voto durante la reunión desde cualquier dispositivo, garantizando al mismo tiempo la seguridad, la privacidad y la legalidad.
Resultados
La organización ha experimentado un aumento significativo de la asistencia y la participación en las reuniones, gracias al método de votación digital que permitía a los miembros conectarse a la reunión y votar. Además, gracias a la notificación inmediata y la firma digital de los resultados, Accredia consiguió una mayor eficacia en la toma de decisiones.
El cambio a la votación electrónica supuso un importante ahorro de tiempo y recursos, reduciendo significativamente el presupuesto necesario para celebrar las reuniones. Accredia pudo mantener la continuidad de su actividad y celebrar asambleas deliberativas y críticas incluso durante los desafíos planteados por la pandemia.