Tecnologías y seguridad en los sistemas de votación electrónica y en línea

El voto en línea puede hacerse seguro mediante el uso de tecnologías como el cifrado, las firmas digitales y la autenticación multifactor. Además, las prácticas de codificación seguras, la adopción de normas reconocidas, la verificación del código fuente y las pruebas de seguridad son esenciales para proteger la integridad de los sistemas de voto electrónico. La supervisión continua es esencial para detectar posibles amenazas.

Existen tecnologías y protocolos de seguridad que pueden utilizarse en los sistemas de votación electrónica y en línea para garantizar la integridad, confidencialidad y disponibilidad del sistema y de los datos que procesa. He aquí algunos ejemplos:

Criptografía

El cifrado es una técnica que puede utilizarse para proteger datos sensibles, como la información de los votantes y los resultados electorales, convirtiéndolos en un formato ilegible. De este modo se evita que alguien acceda a los datos sin autorización.

Firmas digitales

Las firmas digitales pueden utilizarse para verificar la autenticidad de los datos, como la información de los votantes y los resultados electorales, proporcionando un identificador único que puede utilizarse para confirmar que los datos no han sido manipulados.

Autenticación multifactor

La autenticación multifactor puede utilizarse para garantizar que sólo los usuarios autorizados puedan acceder al sistema de voto electrónico. Esto puede lograrse exigiendo a los usuarios que proporcionen más de una forma de identificación, como una contraseña y una huella dactilar.

Firewalls

Los cortafuegos pueden utilizarse para proteger el sistema de votación electrónica de accesos no autorizados bloqueando el tráfico procedente de fuentes no fiables y supervisando el tráfico de red entrante y saliente.

Sistemas de detección y prevención de intrusiones

Los sistemas de detección y prevención de intrusiones pueden utilizarse para supervisar el sistema de voto electrónico en busca de accesos no autorizados y actividades que puedan comprometer la seguridad del sistema.

Prácticas de codificación segura

Las prácticas de codificación segura son un conjunto de técnicas y directrices que se utilizan para desarrollar programas y sistemas informáticos seguros centrándose cada vez más en las vulnerabilidades y las amenazas potenciales.

El objetivo es crear un código robusto y fiable. En el contexto de los sistemas de votación electrónica, las prácticas de codificación segura son especialmente importantes para preservar la integridad del sistema y reducir a cero el riesgo de manipulación de los resultados electorales.

Existen varias prácticas de codificación segura que pueden utilizarse en los sistemas de votación electrónica y en línea, entre ellas:

Adopción de normas de seguridad establecidas

Los sistemas de votación electrónica deben desarrollarse utilizando normas de seguridad establecidas y reconocidas internacionalmente, como las desarrolladas por ISO o NIST.

Verificación del código

El código fuente del sistema de voto electrónico debe ser verificado por expertos en seguridad informática con el fin de identificar cualquier vulnerabilidad o agujero de seguridad.

Utilización de técnicas de programación seguras

Las técnicas de programación seguras, como la verificación de las restricciones de las variables o el uso de funciones hash, pueden utilizarse para minimizar la posibilidad de errores de programación.

Pruebas de seguridad

El sistema de votación electrónica debe someterse a pruebas de seguridad periódicas para identificar cualquier vulnerabilidad o fallo.

Supervisión continua

Los sistemas de votación electrónica deben supervisarse continuamente para detectar cualquier intento de acceso no autorizado o ciberataque.