Voto electrónico y en línea e Inteligencia Artificial

La inteligencia artificial podría integrarse en el voto electrónico para mejorar la identificación de los votantes, controlar las anomalías, analizar los datos y aumentar la seguridad y la accesibilidad. Sin embargo, hay retos que afrontar, como el riesgo de sesgo algorítmico y la necesidad de equilibrar la innovación tecnológica con las garantías democráticas y los derechos de los votantes.

La inteligencia artificial está cada vez más presente en nuestras vidas y en nuestro trabajo, como demuestran las numerosas aplicaciones de la IA Generativa (vd Chat GPT). Por ello, queremos tratar de imaginar cómo puede integrarse la IA en el voto electrónico y en línea.

Utilización de la Inteligencia Artificial en el voto electrónico y en línea

La inteligencia artificial podría explotarse de varias maneras en el voto electrónico y en línea.

  1. Verificación automática de la identidad del votante: la IA podría utilizar el reconocimiento facial, la biometría y otras técnicas para identificar a los votantes registrados.
  2. Supervisión automática de anomalías: la IA podría programarse para supervisar los patrones de votación y detectar anomalías como, por ejemplo, que un único votante vote desde varias ubicaciones IP o registre un número anormal de votos desde una única ubicación IP.
  3. Análisis de datos: la IA podría utilizarse para analizar los resultados electorales e identificar posibles irregularidades en el proceso electoral.
  4. Mejora de la seguridad: la IA podría utilizarse para vigilar constantemente las posibles vulnerabilidades de las plataformas de votación en línea y ofrecer soluciones inmediatas para resolverlas.
  5. Mejora de la accesibilidad: la IA podría aumentar aún más la accesibilidad del proceso de voto electrónico. Por ejemplo, una herramienta como ChatGPT podría programarse para responder a preguntas en diferentes idiomas, utilizando técnicas de traducción automática. O para las personas con discapacidad visual o auditiva, se podría pensar en algoritmos de aprendizaje automático para personalizar la interfaz de usuario y adaptarla a las diferentes necesidades de los votantes, mejorando la experiencia de voto para todos.

Retos y oportunidades de la integración de la IA en el proceso de votación

Hay que decir, sin embargo, que aunque la integración de la IA en el voto electrónico tiene un enorme potencial, también plantea retos complejos en términos de sesgo algorítmico, transparencia, rendición de cuentas y derechos fundamentales de los votantes que deben abordarse con criterios científicos rigurosos. Es necesario encontrar el equilibrio adecuado entre innovación tecnológica y garantías democráticas para maximizar los beneficios de la IA y minimizar sus riesgos.

Este análisis preliminar sugiere, por tanto, que la integración de la IA en las plataformas digitales de votación requiere un cuidadoso examen multidisciplinar, en el que participen expertos en informática, ciencias sociales, derecho y políticas públicas. Sólo un enfoque cuidadoso y bien documentado puede ayudar a aprovechar todo el potencial de la IA para mejorar la experiencia de voto de los ciudadanos, preservando al mismo tiempo los valores democráticos y los derechos fundamentales.